Un sentimiento, una pasión, una religión, un orgullo, un privilegio, SER MADRIDISTA.
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domingo, 17 de abril de 2011

"ESTOY CANSADO DE JUGAR CON DIEZ CONTRA EL BARÇA", MOURINHO.

 
Tras el encuentro de ayer, el entrenador del Real Madrid, José Mourinho, se quejó en la posterior rueda de prensa del arbitraje de Muñiz Fernández matizado especialmente, en la controvertida expulsión del central merengue, Raúl Albiol, tras agarrar a Messi dentro del área, una circunstancia castigada con la pena máxima que propició el tanto de Messi y la consiguiente roja directa a dicho jugador.  

  " Ha sido un partido muy equilibrado cuando estuvimos once contra once. Fue un choque propio de equipos que se respetan, que saben que el rival es fuerte y eso hizo que no hubiese grandes oportunidades de gol. Y después, como pasa muchísimas veces, nos vimos con diez y entonces fue misión casi imposible", comentó

  " El Barça es el mejor del mundo en posesión de balón. Con once contra once tuvo grandes dificultades. Con once contra diez tuvo la posibilidad de hacer lo que le gusta. Una vez más, la diferencia de criterio fue increible porque no entiendo la razón por la que Dani Alves no vio la segunda amarilla. Si se hace esa falta de 50 metros del área ya es tarjeta y si se hace en el área, más. El cuarto árbitro me dijo que no le sacaban la segunda cartulina porque era un defensa lateral", añadió. 

  Mourinho siguió insistiendo durante toda la rueda de prensa, el grave error que a su juicio cometido Muñiz Fernández, expulsando a Albiol, con el grave prejuicio que ocasionó a su equipo no sólo para el resto del encuentro sino también, para la final de Copa del Rey del próximo miércoles en Valencia ante el Barcelona, donde no estará Raúl Albiol, sancionado con un encuentro tras ser expulsado en dicha jugada en el día de ayer.

  " Las consecuencias de este partido para el miércoles es que jugamos 45 minutos contra diez. La gente se desgastó con uno menos. La segunda conclusión ha sido que con once contra once tenemos condiciones para competir".

   " Vamos con la esperanza de encontrar un árbitro que tenga el mismo criterio para los dos equipos, aunque sabemos que jugamos contra un rival que tiene un control de la situación impresionante. A ellos no les pasa nada. Sus ayudantes entran y salen y a nosotros, el cuarto árbitro nos manda que nos sentemos", señaló.

  Por último, terminó la rueda de prensa hablando de la gran estrella del equipo y autor del tanto del empate, Cristiano Ronaldo, que al igual que Messi rompió su maleficio con el Barça, logrando anotar su primer gol al conjunto barcelonista. " Para mí no es importante que marque su primer tanto contra el Barça. Él tiene sangre fría y coraje para encarar un penalti decisivo en los últimos minutos. Con uno menos ha tenido que jugar diferente y lo ha hecho bien. Todos nos vamos con sensaciones positivas, hemos intentado hacer bien las cosas y tenemos el reconocimiento de nuestro gente", finalizó.

    

ESPERANZADOR EMPATE EN LA PRIMERA DE LAS CUATRO BATALLAS


El Real Madrid sale vivo y con la frente muy alta del primer envite contra el Barcelona, tras empatar (1-1) en un duelo liguero con más honor y orgullo en juego que la propia liga, un título doméstico prácticamente sentenciado a favor del equipo blaugrana que mantiene un colchón de ocho puntos con respecto al eterno rival a falta de ocho jornadas para el fin de dicho campeonato nacional.

 El encuentro tuvo de todo, emoción, polémica, altíbajos por parte de sendos equipos, dos penalties y dos goles de las dos grandes estrellas del balompié mundial, Messi y Cristiano Ronaldo que rompieron sus respectivos maleficios ( Messi no había marcado nunca a un equipo de Mourinho) y (Ronaldo nunca había marcado al Barcelona), demostrando que hasta en eso, dichos cracks están empatados.

El encuentro tuvo dos partidos bien diferenciadas, marcadas por un punto de inflexión, una jugada que cambio el signo del choque, (penalty de Albiol a Villa, expulsión de Albiol y gol de Messi) que obligó al Madrid a remar con diez y a contracorriente, obligándole a salir de su guarida y a buscar el empate y la portería de Valdés, dando entrada Mou a Özil, el jugador más creativo de los blancos que en el día de ayer, fue sacrificado por su técnico que apostó por un trivote mediocampista (Pepe-Alonso-Khedira) que durante la primera mitad y hasta el tanto de Messi, se dedicó a especular con el resultado y a dejar toda la posesión al Barcelona que tocó y tocó de un lado a otro, buscando un resquicio entre la denfesa merengue.

 El empuje madridista tendría su premio en otro penalty, esta vez, en la otra área que Muñiz Fernández se atrevió a pitar de Alves a Marcelo aunque no ha expulsar al brasileño que ya tenía una amarilla, lo que hubiera significado igualar el número de efectivos en juego (diez contra diez) además, de perderse la final copera algo que si se perderá Albiol.

 Con trivote defensivo y sin Özil en la manija, el Madrid saltó al tapete del Bernabeu dispuesto a lavar la mala imagen dada en la primera vuelta (5-0 en el Camp Nou) y a intentar cazar con el "gato" Benzema, al contragolpe al Barcelona. Sin embargo, sólo a pequeños arreones, la mayoría en jugadas a balón parado (falta directa de Cristiano y saques de esquina de Di María) inquietó a Valdés que tuvo que intervenir en dos ocasiones en la primera mitad, una de Benzema y otra de Cristiano Ronaldo,  al igual que le ocurrió a Casillas, salvados dos remates de Messi.

 Con este pobre balance y con más tensión y pasión en las gradas del Bernabeu que en el propio terreno de juego concluyó la primera mitad, con la esperanza por parte madrileña de salvar este primer combate con el Barça, un combate más psicológico que resultadista.

 Con estas premisas llegamos a la jugada que cambio el signo del choque, un pase entre líneas de Xavi a Villa que ganó la posición a Albiol que sólo pudo frenar al "guaje" mediante un "placaje" más propio de rugby que de fútbol. Muñiz no lo dudó, decretó la pena máxima y expulsó al central blanco que se marchó cabizbajo hacía al vestuario a sabiendas que se pierde la cita copera de Valencia. Así, Messi no falló y batió a Casillas (0-1), rompiendo su "gafe" contra los equipos de Mourinho.

Con diez hombres, la liga sentenciada ( a doce estaba la distancia en ese instante) y con 35 minutos por delante, el Madrid apeló al orgullo, la casta y al honor, tres virtudes que consagran el ADN de este equipo y que son dignos de admiración.

 Mou quemó sus naves dando entrada a Özil, Adebayor y Arbeloa por Benzema, Xabi Alonso y Di María, pasando del 4-3-3, a un 4-2-2-1, situando a Ramos de central junto a Carvalho siendo Marcelo y Arbeloa los laterales,  con Pepe y Khedira como mediocentros, Özil y Cristiano Ronaldo por delante y sólo Adebayor en la punta de ataque.

 El Madrid gozó por primera vez en el partido de la mayor posesión, buscando con balones largos la rapidez de Cristiano Ronaldo y la corpulencia física de Adebayor. Así, varios arreones de CR7 y un remate desviado de Adebayor fue el preludio del empate. Antes de eso, el Barça pudo matar el choque en un remate al larguero de Xavi, en dos contragolpes mal definidos por Villa y en un remate del recién incorporado Afellay que se mostró más activo y participativo que Pedro por el interior diestro, ganando enteros para jugar de inicio la final de Valencia.

 A falta de ocho minutos para el final, una internada de Marcelo fue neutralizada por un agarrón de Alves que mereció la segunda cartulina amarilla y la consiguiente expulsión. Muñiz al igual que en la jugada de Albiol no lo dudó y aunque no se atrevió a expulsar al brasileño si decretó la pena máxima, una pena máxima ejecutada por Ronaldo con maestría que suponía el empate (1-1) y al igual que su gran rival deportivo, Messi, la ruptura de maleficio que le perseguía con el Barcelona.

 Los últimos minutos de partidos nos dejaron la emoción y la pasión de los grandes clasicos, un aperitivo de lo que pueden y deben ser, los noventa minutos de Valencia, con sendos conjuntos pudiendo matar el duelo a la contra. Así, dos remates de Cristiano Ronaldo y de Khedira fueron las dos ocasiones que tuvieron los de concha espina mientras que dos remates de Messi pudieron matar el choque a favor de los culés. Sin embargo, la falta de puntería de los hombres atacantes de sendos equipos y también, las buenas intervenciones de posiblemente los dos mejores porteros del planeta, Casillas y Valdés, impidieron que la primera de las cuatro batallas Madrid-Barça de los próximos 18 días, concluyera en victoria.

 Con la liga sentenciada, el empate de ayer, es una válvula cargada de esperanza para todo el madridismo que sueña con derrocar el próximo miércoles en Mestalla en la final copera al eterno rival, el Barcelona, al igual que en las semifinales de Champions de las dos siguientes semanas. La batalla liguera termina en tablas......

sábado, 16 de abril de 2011

EL "ONCE DE LA ALEGRÍA" BUSCARÁ EL ASALTO AL TREN LIGUERO EN LA PRIMERA DE LAS CUATRO GRANDES BATALLAS


 Desde hoy, 16 de abril,  hasta el próximo 3 de mayo, Real Madrid y Barcelona cruzarán sus fuerzas en las tres semanas más calientes de las últimas décadas del fútbol español, sobre todo, del presente siglo XXI donde los dos "gallitos" del fútbol nacional y posiblemente del fútbol europeo se juegan todas sus opciones de la temporada en las tres competiciones ( Liga, Champions, Copa del Rey), donde ambos conjuntos sueñan con un "triplete, ya logrado por los culés hace tan sólo dos temporadas.

 La primera de las cuatro batallas que cruzarán ambos equipos se disputa esta noche en el Santiago Bernabeu (22:00, La Sexta/Autonómicas) con el título de liga en juego, en un duelo muy igualado al que sin embargo, se le ha tachado de descafeinado debido al colchón de puntos existentes entre barcelonistas y madridistas con el conjunto azulgrana, líder del campeonato liguero con 84 puntos, ocho más que los merengues que son segundos a 76 puntos, una distancia que parece ser suficiente a sólo ocho jornadas de la conclusión del torneo de la regularidad.

 Sin embargo, para el Real Madrid no existe un clásico contra el eterno rival descafeinado y sin apenas sentido, ya que el orgullo, el honor, la sed de venganza y sobre todo, la esperanza en la remontada final y sobre todo, la obligación de pelear hasta agotar todas sus opciones por dicho título de liga son emblemas que se insertan en el ADN del Real Madrid, algo que se siente al ponerse la camiseta del mejor club de la historia. Así, el duelo de esta noche se presente como una obligación que tienen los de la capital de España ante 80000 incondicionales que esperan noquear al todopoderoso Barça y reducir la renta a cinco puntos esperando todavía una "machada" en los últimos siete encuentros.

 Por todo ello, Mourinho apuesta por el "once de la alegría", su once de gala para aferrarse a una victoria que le daría pequeñas esperanzas ligueras, algo improbable para cualquier otro equipo que no sea este Real Madrid que si algo ha demostrado en estos años de hegemonía culé, es un orgullo y una fe "ciega" en la remontada, apelando al orgullo, a la historia, a la hegemonía del club blanco y por supuesto, al "miedo escénico" del Bernabeu para lograr la primera batalla de las cuatro grandes que nos esperan en las próximas tres semanas, unas semanas maratonianas de Madrid Barça y Barça-Madrid en Liga, Copa y Champions. 

 Por su parte, Guardiola tampoco especulará en el once inicial que saltará esta noche al coliseum de la castellana, a pesar de los ocho puntos de ventaja sobre el eterno rival y de estar a sólo cuatro días de la primera final de la temporada, la Copa del Rey, con el primer título del año en juego, entre estos dos grandes del balompié español. Así, con las conocidas bajas de Puyol y Abidal, lo que obliga al técnico catalán a retrasar a Busquets a la posición de central y dar entrada a Adriano en la lateral zurdo, Pep al igual que Mou pondrán sobre el tapete del Santiago Bernabeu a toda su artillería, Xabi Alonso, Cristiano Ronaldo, Di María, Özil y Adebayor por parte blanca y Xavi, Iniesta, Messi, Villa o Pedro por parte blaugrana, en el primer asalto de este "extratosférico" combate que durará 18 días y donde habrá nada más y nada menos que tres títulos en juego. Sin duda, día grande para el fútbol y para los aficionados al deporte rey en una tarde-noche primaveral ideal para la práctica del fútbol, algo que Barça y Madrid hacen a la perfección. La guerra de los dieciocho días ha comenzado.....

Las alineaciones de ambos conjuntos serán las siguientes:

REAL MADRID: Casillas; Sergio Ramos, Pepe, Carvalho, Marcelo; Xabi Alonso, Khedira; Di María, Özil, Cristiano Ronaldo; Adebayor;

 BARCELONA: Valdés; Alves, Piqué, S. Busquets, Adriano o Maxwell; Mascherano, Xavi, Iniesta; Pedro, Messi, Villa;